El mejor truco sobre como dejar de fumar rápido.

Quizás este método para dejar el tabaco le sea útil a más de alguno, y con eso me doy por satisfecha. No les voy a hablar de que el cigarro hace mal para la salud, ni comparar un pulmón sano con uno de un fumador, ni tampoco voy a mostrar a gente con intervenciones médicas con cáncer a la laringe ni mucho menos; quizás sí lo que se puede ahorrar, pero tampoco es tan pertinente porque eso un fumador lo sabe. Una persona fumadora es consciente de que el cigarro conlleva a todo lo anterior mencionado, por eso sería contra producente mencionarlo.
Voy a partir contando mi historia. Yo fumé 10 años, comencé en septiembre del año 2007 a los 15 años. Lo dejé el 28 de agosto del 2017. Me encantaría decir que era de estas típicas fumadoras sociales, o que me fumaba un cigarro o dos al día, pero no, fumaba como locomotora, de hecho me conocían como la chimenea. Si no estaba fumando estaba durmiendo. Me hubiese encantado volver el tiempo atrás y en vez de fomentarlo debí haber buscado medidas para prevenir el tabaquismo.
Todo comenzó porque “creía” que fumar era cool, total mi padre y mi hermana lo hacían, entonces yo lo quería hacer también. Nadie me indujo a fumar, yo tomé un cigarro de los que tenía mi padre y lo fumé sola en mi pieza, y típica reacción de primeriza, me dio tos. Además, me hice amiga de alguien que también fumaba así que hacíamos una colecta al comienzo de cada semana y nos juntábamos a fumar después de la jornada escolar. A medida de que pasaba el tiempo eso no era suficiente y fumábamos todos los recreos, claro, estábamos en plena rebeldía adolescente.

Me fumaba aproximadamente 15 cigarros al día en un día común y corriente. 

Cumplí la mayoría de edad acá en mi país, Chile, dieciocho años, por lo que podía fumar libremente. Además entré a la Universidad y me fui a vivir sola a otra ciudad. En la Universidad los horarios son libres, y siempre hay espacios de 10 minutos donde uno puede juntarse con compañeros a compartir un cigarro con un café a lo ejecutivo. Además, como generalmente se estudia de noche, igual fumaba al llegar a mi casa, o al momento de estudiar en mi pieza. No me di ni cuenta cuando fumaba al despertar, antes de llegar a la Universidad, entre clases, después de que terminaran las clases, camino a casa, antes de almorzar, después de almorzar, antes de dormir. Me fumaba aproximadamente 15 cigarros al día en un día común y corriente, imagínense cuando salía de festejo (10 cigarros más durante la noche). La pocilga con la que despertaba todas las mañanas ni se las cuento, porque ustedes saben lo que se siente. Además la fragancia a cigarro era desagradable y que la gente te lo haga notar es aún más incómodo.

Hay veces en que uno se levanta en las mañanas y ni se acuerda de que es fumador, hasta que te acuerdas y empieza ese sustito.

No me di ni cuenta cómo fui creando y alimentando a un monstruo dentro de mí, la gran mayoría ha escuchado  hablar de “el mono”. Es ese mono que está en la parte del estómago, que en otras palabras es la misma ansiedad, es la que te hace fumar. Hay veces en que uno se levanta en las mañanas y ni se acuerda de que es fumador, hasta que te acuerdas y empieza ese sustito. Es el mono que te desgarra por dentro suplicando por un cigarro. No es la nicotina la que te hace adicto, porque demora 3 días en salir del torrente sanguíneo. Tampoco es el alquitrán porque eso es solo plástico que es el que genera cáncer. Lo que te hace adicto es pensar que el cigarro es adictivo e involuntariamente quieres depender de él. Entonces, el mono lo vas alimentando tú hasta tal punto en que él te controla.

Salí de la Universidad y estuve 6 meses sin trabajo, por lo que la ociosidad fomentaba más el vicio, a pesar de no trabajar ni generar ingresos nunca me faltaron los cigarros, porque un fumador puede no comer, pero si fumar. Hasta que encontré trabajo, y es aquí donde hay que hacer hincapié. Cuando uno empieza a trabajar uno se forma una rutina para todo. Te despiertas a cierta hora, almuerzas a cierta hora, sales del trabajo a cierta hora, duermes a cierta hora, hasta para ver una serie uno se programa, por ende, igual uno se programa para fumar. Entonces es en este momento donde uno tiene que aplicar la fuerza de voluntad. Uno debe ser fuerte y ojo, tomar la decisión de si uno se programa a tal hora para fumar, uno debe ser lo suficientemente consciente para decidir también no fumar en ese momento y programar hacer otra actividad. Ese es uno de los secretos para dejar de fumar ¿por qué? Porque uno fuma cuando está ocioso.

Necesito dejar de fumar y no puedo.

El 28 de Agosto del 2017 decidí renunciar a mi trabajo. Estaba al borde del estrés, me brotó toda la cara por las preocupaciones de mi trabajo y por eso tomé esa decisión. Ahora que no percibía ingresos no tenía dinero para comprar cigarros así que eso me ayudó aún más. Ese día decidí definitivamente dejar el tabaco.

Mi trabajo está ligado a la atención al cliente. Atender solicitudes de clientes es complicado, y es aún peor cuando esa gente está hedionda a cigarro. Cuando el olor a putrefacción o cenizas viene desde a dentro de la persona, la ropa pasada a cigarro y el mal aliento hace que uno quiera vomitar, a pesar de que yo fumaba en ese entonces. Es ese olor, similar a cuando apagan el incendio de una casa, pero saliendo del organismo de una persona. Es fétido. Entonces me detenía a pensar ¿Yo huelo así también? Había veces en que me daba asco mi propio aliento. Despertaba en las mañanas con una asquerosidad en la garganta, que al toser salía sangre. Me miraba al espejo y me decía: “necesito dejar de fumar y no puedo”, porque no sabía cómo.

Les aconsejo que se rodeen con personas que no fumen. Ellas viven tranquilas.

Otra cosa que me ayudó bastante es que mi novio tampoco fuma, y él odia el cigarro. No entendía como yo, siendo una persona altamente pensante, me podía hacer daño de esa manera. Además, yo soy una persona activa, me encanta hacer deporte, andar en bicicleta y trotar, entonces el cigarro y el deporte no combinan. Yo cuando fumaba y estaba con él, me lavaba mucho los dientes, cada vez que fumaba. Cuando llegaba a casa después del trabajo llegaba directo a ducharme y ya no fumaba más porque nadie era fumador en casa, estaba prohibido fumar así que hacerlo dentro de ella sería una total falta de respeto. Igual, para ese alguien que no fume es totalmente incómodo recibir un abrazo o un beso de una persona hedionda. Si uno ama a esa persona no le haría eso. Por eso les aconsejo que se rodeen con personas que no fumen. Ellas viven tranquilas, no viven con esa ansiedad de necesitar un cigarro para, entre comillas, relajarse. Aprendan de ellos. ¿Qué es más importante, compartir con el novio o novia, los amigos y la familia; o ir a fumarse un cigarro solo a la calle? Cuando decidí dejar definitivamente el cigarro yo no le conté a mi novio, ni a nadie. Después del tercer día se dio cuenta que yo no había fumado y se extrañó. Me abrazó y se puso muy contento.

Yo prefería hacer otras cosas al momento de tener ganas de fumar, como respirar hondo y tomar agua hasta que se me terminaran las ganas. Sabios consejos de mi hermana. Como mencionaba anteriormente, cuando uno se forma una rutina para fumar, decide hacer otra cosa en ese lapso para no hacerlo.

Yo soy dueño o dueña de mi cuerpo, yo decido qué hacer con él.

Si se dan cuenta, este método que me ayudó es bastante sencillo. Mucha gente gasta mucho dinero comprando compact discs, cigarrillos electrónicos, usando parches para dejar de fumar, asistiendo a charlas, y la mayoría de las veces no son efectivas ¿Por qué? Porque acudir a esas cosas depende 99% en la actitud y en la predisposición que uno tenga en dejar de fumar y el 1% depende de la charla. Si yo invierto en ese tipo de cosas para dejar de fumar pero pienso de que asistiendo ya es algo mágico y que de un dos por tres voy a dejarlo, estoy totalmente equivocada. Existen medicamentos para dejar de fumar. Hay uno llamado Chantix que tiene un componente llamado “Vareniclina” que combate el tabaquismo. Sin ánimos de desprestigiar, en mi humilde opinión, el nombre del medicamento ya me da mala espina, porque lo asocio a chanta (aludiendo a que es poco creíble). Lo siento, pero considero que es una pastilla inventada para poder sacar más dinero por medio de la desesperación de las personas, por favor no caigan en ese juego. Solo piensa: “Yo soy dueño o dueña de mi cuerpo, yo decido qué hacer con él”. Una cosa muerta no te debe controlar. ¿Cómo dejar de fumar fácilmente y cómo dejar de fumar rápido? Primero resetea tu cerebro y piensa de la siguiente manera. Fumar es invertir en una pala, comprar un terreno, una caja de madera, y cavar tú misma tu propia muerte. Todos saben que el cigarro mata y es caro, etcétera, etcétera. Pero nadie se detiene a pensar para qué sirve el cigarro.

Si lo hubiese ahorrado me hubiese alcanzado un vehículo 0 Km.

El cigarro sirve para generar más ansiedad (el famoso mono), para generar halitosis, para generar desembolso considerable de dinero (no les voy a mentir, con lo que fumaba, si lo hubiese ahorrado me hubiese alcanzado un vehículo 0 Km, me da mucha pena admitirlo, pero es la verdad), sirve para alejarte de los seres queridos que no fuman, pierdes 20 o 30 minutos del día mínimo donde puedes ocuparlo para leer un libro por dar un ejemplo), para poner hedionda la ropa, para colocarte los dedos amarillos, para gastar dinero en perfumes y chicles, al masticar chicle te provoca mal formación en la mandíbula, sirve para tener más arrugas, sirve para tener la garganta hecha una pocilga, para provocar dolor de espalda en el área de los pulmones y para otras cosas más que ayudan a llevarte directo al ataúd y de una forma para nada económica.

Vives tranquilo. Vives libre.

En mi experiencia, los efectos de dejar de fumar, siendo una persona activa en el deporte, fue mejorar mi resistencia física. Después de exigirme al hacer ejercicio mi cabeza ya no me latía, no me mareaba y no me agitaba como de costumbre. Al trotar ya no paraba porque me faltara el aire, sino porque ya no daban más mis piernas. Al subir cuestas en bicicleta mi cerebro ya no iba a explotar. El ahorro monetario fue totalmente considerable, prefería ocupar ese dinero en darme gustos como comprar ropa. Y lo mejor de todo, ya no vives preocupado de que no tengas cigarros en tu bolsillo. No vives con esas ansias de querer hacerlo, ni tampoco te sientes mal ni mucho menos vas a sentir ese deseo de morir al no tener qué fumar. Vives tranquilo. Vives libre.

También existe un libro que se llama “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo” de Allen Carr. Él trabajaba como financiero y dejó de fumar en 1983 y era fumador empedernido. A pesar de que no me gustaba leer no me costó hacerlo y me pareció bastante entretenido así que lo recomiendo. En uno de mis intentos de dejar de fumar lo leí y fue impresionante porque las ganas que tenía de fumar desaparecieron. El “método Allen Carr” es efectivo debido a que trabaja de manera psicológica. Te hace parecer como un tonto o una tonta si es que fumas, trasladándote al origen de todo. Pero llegó un día, en una celebración pedí un cigarro para compartir y mi papá me dijo claramente “Si lo haces volverás a fumar”, yo le dije: “No si ahora lo controlo”. Mentira, volví a fumar, por eso les digo, si ya llevan una semana y les invitan a un cigarro digan que no, porque es ahí donde se vuelve a caer.

Sé fuerte, dejar de fumar es fácil, debes de generar otro hábito en vez de fumar y hazlo tu rutina, esa es la clave; porque siempre tendrás a alguien que te lo va a agradecer, y ese alguien eres tú mismo.  

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